¿Cuánto me recuerda este niño a su padre?, es clavadito a él, ¿y esta niña?, es igualita que su madre, cada gesto, cada cosa que hace me recuerda a ella.

Pues cuidado, porque los niños nos copian, nos imitan, somos su modelo, el ejemplo a seguir, para lo bueno y para lo malo. Para sus ojos ávidos no hay otro modelo más cercano del que aprender, y con la misma velocidad con la que adquieren el mágico poder del lenguaje calcan el comportamiento, los hábitos y las actitudes.

El vídeo pertenece a la campaña Children see, Children Do, de una ONG Australiana denominada NAPCAN.

Más información en: http://www.childfriendly.org.au/