Tengo una amarga sensación. Se van acumulando los temarios que ya he estudiado, y consumo los últimos días de mi curso de Dirección de las TICs de la Universidad de Alcalá. El contenido de los módulos es muy bueno, entendiendo la generalidad con la que deben aproximarse a tan dispares aspectos de las Tecnologías de la Información. Aún así nos han dado una visión de 360 grados, desde la altura de un águila.

Y pasan los meses, y se acumulan los cansancios: El estudio, el ritmo de trabajo, la familia y los niños. Para colmo en el trabajo estoy arrancando un proyecto CRM coincidiendo con otros, y con debates que a veces van y a veces vienen, en fin. No ocultaré el cansancio propio de la edad, y a todo esto, los días que cada vez se hacen más largos, hoy hace un día esplendido, aunque acaba de ponerse a llover. Mañana lucirá el Sol, invitándonos a estar más fuera que dentro de las casas.

El caso es que mi amargura viene porque cada vez voy más rápido en el estudio, leo más deprisa, no esquematizo porque no tengo tiempo, y siento como si no estuviese disfrutando del estudio, es como cuando quieres ver una buena peli de la tele y al mismo tiempo recibes llamadas de los amigos o de la familia, no consigues estar en ninguna de las cosas que haces.

Me da pena porque normalmente disfruto con cada cosa que hago, y estudiando aún más percibo esa sensación, bueno, tal vez me engaño y tal vez sea por la música que me pongo y por los amigos y amigas que entran por el Messenger a saludarme. No me engaño, además de eso, es porque realmente me encanta ampliar mis conocimientos, darles nuevas formas, dudar de lo que ya sabía. Quizás porque estudiar me mantiene joven, competitivo en los debates y en la defensa de la razón, del conocimiento. Estudiar, trabajar, …amar, son actividades saludables y se hacen con el corazón, porque uno quiere.

Y la amargura viene porque en este tramo final, desde hace dos o tres meses estoy colapsado, sin poder disfrutar por completo de todo esto.

Dentro de un mes termina el curso, y después llegará la solana del calor, aunque dudo de que con el periodo estival llegue el tan deseado descanso…, después de este agotamiento.. ¿Qué haré?, pues ir A POR OTRO curso, a terminar la ingeniería y a acometer tantas y tantas cosas.

Así es la condición del ser humano, ¿no crees?. Ahora me voy a preparar un cubatita, he terminado un ciclo de cuatro exámenes en esta semana, todos bien aprobados, y eso merece un pequeño premio. Aunque el mejor premio será conversar contigo y escuchar buena música.