Os recomiendo leer un artículo que ha publicado uno de mis profesores de la UAH, …(«profesor», que bonito es decir esto cuando ya tengo más de 40 años). El artículo se llama “Mensajes contradictorios” y podéis leerlo en el blog “El Mundo en tus manos” de Fernando Giner, que así se llama este genial profesor. Dice que:

“Observamos, al menos así nos informan los medios de comunicación y algunos estudiosos del tema, que las enfermedades mentales y aquellas otras relacionadas con el stress, la fatiga mental y la desilusión, van aumentando continuamente. ¿Hay alguna razón para ello? Suelen aducir que el planteamiento de vida, la presión por la competitividad, el ritmo de vida y otras cosas relacionadas con ello, pueden ser la causa”.

Su hipótesis personal va por otro camino, los mensajes contradictorios:

“En la actualidad las personas, en especial los jóvenes en edad de formación, reciben una batería de mensajes contradictorios… los medios de comunicación nos venden… una “sociedad maravillosa” llena de placeres, de bienes materiales, de lujo, que está ahí, al alcance de nuestra mano. Solo tenemos que alargar la mano y cogerlos. Se populariza el concepto de “logro sin esfuerzo”. Por otro lado, aparece una nueva corriente… “sé tú mismo, dibuja un proyecto de vida y ve a por él”.

Y llegados a este punto se hace así mismo una tremenda pregunta, brutal:

“¿Cabe preguntarse cuantas personas son capaces de montarse un proyecto de vida? ¿Cómo se hace eso?”.

“Esto genera indudablemente tensiones internas…. un mar de contradicciones que les lleve a la depresión, a la melancolía, al stress, y en ocasiones al …”

“Es obvio que si quieres ser una persona satisfecha contigo mismo, en esta sociedad competitiva, tienes que tener muy claro qué quieres ser, qué proyecto personal tienes. De otra manera, es posible que acabes devorado, siendo unos más al albur de lo que el sistema quiera hacer contigo”.

Leed el artículo completo, me parece muy acertado. Yo, trastocando su mensaje y alterándolo en su planteamiento, concluyo con una apreciación poco comunista, por cuanto no considero que todos seamos iguales, ni capaces: ¿Cuántas personas pueden trabajar por su proyecto de vida?. Quizás antes habría que saber a que denominamos proyecto de vida, y cuan ambicioso puede ser ese objetivo. ¿Se puede aprender a elaborar un proyecto de vida?.

Lamentablemente, y como dice el anuncio, nueve de cada diez dentistas…., nueve de cada diez personas no tienen proyecto de vida, tan sólo repiten el modelo de otros, nadan corriente abajo guiados por el cauce de las tradiciones, del conformismo, y bastante tienen con no hundirse.

Otros no tienen proyecto de vida, sino de supervivencia, porque no pertenecen a esta sociedad de la opulencia, no han tenido ocasión, aunque lo desean. Claro que el único beneficio que tienen es no estar abocados a la depresión, ni al stress. ¿Acaso imaginas que en el armarito del cuarto de baño tienen ansiolíticos, antidepresivos, tranquilizantes…?, ni tienen enfermedades de “sociedades ricas y desequilibradas” ni tienen armarito, ni cuarto de baño.

Después de este despiste, sigamos con la vida y su proy…, a ver, dónde he puesto yo mi proyecto de vida, ¿alguien lo ha visto por ahí?, recuerdo haber tenido uno…