En el último año, 2 millones de personas han sido violentamente desplazadas de sus hogares en Darfur, Sudán, empujados por el pánico y el horror. El conflicto se ha agudizado hasta llegar a lo que las Naciones Unidas describen como «el mayor desastre humanitario de la actualidad«.

El ex-Secretario General de las Naciones Unidas, Kofi Annan, refiriéndose al fracaso mundial para detener el derramamiento de sangre en Darfur dijo que: “A juzgar por lo que está ocurriendo en Darfur, nuestro desempeño no ha mejorado significativamente desde los desastres de Bosnia y Ruanda”. “Sesenta años después de la liberación de los campos de muerte Nazi, y 30 años después de las matanzas en Camboya, la promesa de ‘nunca más suena vacía.”
El conflicto de Darfur estalló en febrero de 2003 cuando dos movimientos rebeldes se alzaron en armas. 400.000 personas han muerto desde entonces y más de un millón de personas se enfrentan a un desastre casi incontrolado.
Finalmente la ayuda internacional está comenzando a realizar tímidamente su trabajo en la zona, eso sí, mientras lo permitan lo Señores de la Guerra, que son quienes generan el terror para limpiar su escenario de poder mediante el asesinato de masas.

La ayuda internacional no la organizan los bancos, ni tampoco los políticos, que actúan sólo bajo la presión social. La ayuda internacional tiene caras humanas, de sacrificio y voluntad firme, rostros de valentía que no se amilanan en los escenarios del terror. Rostros de trabajadores locales y voluntarios que despegan desde la sociedad opulenta para aterrizar frente a la miseria.

Desde este Blog quiero presentaros a un enfermero español de Médicos Sin Fronteras, uno entre cientos de anónimos voluntarios formados por una pasta especial, muy diferente a la nuestra, tanto que se reconocen como privilegiados en lugar de cómo héroes.

Este enfermero se llama Oscar Sánchez-Rey, y según el dice: «Somos unos privilegiados por conocer a esta gente (refiriéndose a los que huyen del horror de Darfur), que te atiende y te acoge en las peores circunstancias, a las que se enfrentan con soluciones creativas y tratando de vivir un día a día alegre«. “La hospitalidad en Sudán forma parte también de esas leyes no escritas que difuminan las desgracias”.
A sus 31 años, Óscar no quería dejar pasar aquel sueño por el que inicio sus estudios de enfermería: «Ir a África y curar a la gente«.
Para Oscar, y tantos otros hombres y mujeres, parece no haber mayor recompensa que la de poder servir y ayudar a los desamparados, y recibir de ellos atención y su hospitalidad, de quien no tiene nada. Cuando presenciamos estos gestos podemos confiar en crear una sociedad mejor, un mundo mejor.
Oscar forma parte de la mayor operación humanitaria desplegada en nuestros días, y conociendo su historia comprendes que es también la mayor operación “humana y de generosidad”.
La Humanidad se prometía a si misma que «NUNCA MAS» volveríamos a mirar para otro lado, después del Holocausto, de Camboya, de Bosnia, de Ruanda, de Timor Oriental, … Y sin embargo esta sucediendo de nuevo…

NUNCA MAS – NEVER AGAIN

Mantengamos la Promesa


http://www.youtube.com/watch?v=iLZ4ci1c59c

El tema musical del vídeo es de Gary Jules, «Mad World» (Mundo Loco) versionando la composición original de Tears for Fears.
Más información sobre la labor de Médicos Sin Fronteras y las vivencias de Oscar en Darfur en:
Otro caso de generosidad e implicación en la protección de la vida de los desposeidos, Josep Prior en Somália:
Si quieres colaborar con Médicos Sin Fronteras: