(post y texto de mi amiga Míriam)

«La lapidación de una chica de 17 años de la secta yazidí -una antigua minoría religiosa kurda que venera al Diablo- ha recrudecido la violencia en el norte de Irak. Doaa Aswad Dekhil se enamoró de un musulmán y se convirtió al islam con la intención de casarse con él.

De vuelta a su pueblo, Bashika, cerca de la localidad de Mosul, 2.000 personas se reunieron para presenciar cómo un grupo de ocho o nueve hombres, presuntamente de su familia, la apedrearon hasta la muerte mientras un vecino anónimo grabó la escena con el teléfono móvil». (Diario 8/05/07 “El País.com”).

Una muerte más. Que más da adornarlo con veneradores del diablo, musulmanes, con piedras o con muerte lenta. Es “sólo” una muerte más.

Al final de esta semana, solo quedará en algún rinconcito de nuestra ocupada mente que los de la secta del diablo mataron a una chica de 17 años. La semana que viene ya no quedará nada. Ya estamos demasiado acostumbrados a noticias de negros pasando hambre y de muertes sin sentido.

La paradoja la encuentro en que, ante tal primitiva atrocidad, se encuentre la modernidad de un móvil con cámara de vídeo. Y es como en otras tantas macabras ocasiones, la respuesta de bárbaros ante algo tan grave como el amor, un Amor Inconveniente.

¡¡ Eso es de salvajes!! Ya me parece estar escuchándolo…
Y mientras, nosotros no lapidamos, sólo dejamos morir.

Dejamos morir a viejos que se mueren solos en sus casas y nos damos cuenta porque nos siguen molestando, aunque sea ahora con su olor.

Dejamos morir a vecinas que tenían un asesino durmiendo a su lado. Si los gritos que oíamos hubieran sido de cuando hacían el amor, esos si los hubiéramos denunciado, aunque solo hubiera sido en la comunidad de vecinos

Dejamos morir la imaginación de nuestros hijos, que no saben jugar sólo con arena.

Dejamos morir nuestra vida, porque tenemos que tener.

Y me dejo morir, porque no me preocupo de conocerme.

Más información de esta noticia:

En Amnistia Internacional
En
El País

Más artículos: http://notime-towaste.blogspot.com/

(Gracias Míriam por animarte a escribir en público)