Hace unos días buscando versiones del tema Don’t Give Up de Peter Gabriel me encontré accidentalmente con un vídeo de Josh Groban que tenía el mismo título, aunque a este se le añaden las palabras You’re Loved (No te rindas, tu eres amado). Comparada con la complejidad del mensaje del tema de Peter Gabriel esta otra canción posee una intensidad y fuerza emocional increíble, y sin embargo su mensaje es muy sencillo. Inmediatamente supe que acabaría dedicándole unas horas a producir un vídeo que permitiese transmitir los sentimientos que se despiertan al escucharla.

He preparado el vídeo que vas a ver con la idea de agradecer el trabajo desinteresado que hacen miles de personas anónimas, que dedican su vida al servicio de los demás. No hay mayor reto, de valentía y madurez que vivir para servir, y son pocas las personas, comparadas con los miles de millones que necesitamos ser servidos, capaces de traducir en realidades las palabras de la Madre Teresa de Calcuta, «Quien no vive para servir no sirve para vivir».

Yo aún no he logrado revolucionar mi vida para hacerla más sencilla, estoy muy lejos de poder aplicar la Simplicidad Voluntaria en mi entorno o en mi relación con el trabajo. Vivimos con una actividad acelerada, llena de metas, normas, formalismos, falta de tiempo y repleta de objetos inservibles que secuestran nuestra libertad y acaban poseyéndonos a nosotros. Tiempo… luchamos contra el tiempo sin llegar a dominarlo, para alcanzar sueños que nos alejan de lo genuino.

Hace falta una fuerza especial para ser sencillo, mucho mayor que la necesaria para terminar una carrera universitaria o alcanzar un puesto ejecutivo en una gran empresa. Y ese fracaso de orientación produce bajas en nuestras filas, hay mucha gente que sufre por su incapacidad de alcanzar sus objetivos, y en otros casos sufren por no sentirse amados, comprendidos. Nuestros problemas nos ahogan, y olvidamos que somos queridos, que tenemos el apoyo de personas especiales que ‘viven para servir y dar felicidad a los demás’. Conozco una persona que realiza una labor terapéutica fabulosa, tan sólo mirando a los ojos y escuchando, sonriendo, cogiendo las manos hambrientas de atención, acariciando los surcos que han dejado en la piel los años vencidos por la soledad y el abandono. Medicinas que todos llevamos dentro, algo tan sencillo como hacer que otros se sientan amados, sin artificios… pero es tan difícil vencerse a si mismo y darse a los demás…

Espero que te guste el vídeo.



http://es.youtube.com/watch?v=Vg_2TR1BMo0

Este vídeo también ha sido el bautizo de mi hijo mayor con el programa ‘Proshow Producer’, pero ni con su ayuda hemos conseguido dominarlo por completo. Aún nos lleva ventaja pero le alcanzaremos…