El 31 de Agosto fue el Día Mundial de la Solidaridad.
Solidaridad, una palabra importante para muchos, sobre todo para quienes la esperan, pero una palabra vacía para la inmensa mayoría.
La solidaridad empieza con la persona que tienes al lado, con el vecino de enfrente, con el familiar más cercano, con el necesitado que pide una limosna (aunque sea para gastárselo en alcohol y ahogar sus penas, como a veces lo haces tú), qué más da, no somos quien para juzgarle, o acaso puedes hacer algo más sensato por él.
Para ser solidarios se necesita empatía, ponernos en el lugar de cada persona. La empatía está en toda acción bondadosa y solidaria. Nos lleva a aceptar a la otra persona sin deformarla con nuestras valoraciones.
Ya decía Aristóteles que hemos nacido para unirnos con nuestros semejantes y vivir en comunidad con la raza humana. Así que deberíamos de ser más solidarios.
…Tu deseas ser solidario?
Si lo deseas… felicidades, ya que desear es el primer paso para que algo se haga realidad.