El padre de la música que te envuelve en un trance, la música aún no existente, anticipada. Inventor de nuevos conceptos ambientales y de sonidos electrónicos orquestados. Padre del minimalismo musical, del celta enriquecido con tambores africanos majestuosos, del new age cuando aún estaba por nacer lo nuevo.

Mike Oldfield compuso misteriosos sueños, sonidos irreales, alucinaciones voluptuosas y psicodélicas. Un prodigio creativo. Un ingeniero pariendo sueños imposibles con melodías que traspasaban los límites del universo.

Antiguamente, los reyes poderosos, cuando se sentían incapaces o, mejor dicho, impotentes, al observar que todo cuanto habían soñado se podía desvanecer por no alcanzarlo, gritaban aquello de «mi reino por un caballo». Pues yo diría, consciente de que la vida es un motor sin marcha atrás, que quise vivir esos momentos que se describen en los dos vídeos que tienes ocasión de ver en este post. De que sirve… ¿Dónde estaban mis posibilidades?, ¿hubo ocasión? ¿alguna oportunidad?.

Pero tan seguro es que Mike Oldfield desgastado ya no es capaz de deslumbrar, con la música que ahora compone, como que yo no podré vivir esas experiencias en vivo.

El tiempo pasa, todo cuanto tiene un valor único sucede en un instante preciso. Tu puedes participar de ese momento o no. Es el destino el que te sitúa frente a un acontecimiento o el que te aleja de ese suceso. Sería incalculable lo que hubiese dado por estar en un momento así, pero da igual lo que pudiera ofrecer ahora, el destino, la vida, no vende entradas ni reparte invitaciones. Sencillamente estás o no estás, te deja vivir el instante o te dibuja en tiempo lejano. Y nada de lo que haya sucedido lejos de ti, en el tiempo o en el espacio, puede volver a ser vivido.

Ni Mike Oldfield volverá a ser un genio ni yo podré presenciar su genialidad pasada.

Y no digo nada de Anita Hegerland. No me inclino a pensar que es más hermoso en este otro vídeo, desde luego no sería la música de los años 80 de un Mike Oldfield enredado en el pop, pero si podría ser la voz angelical del niño Aled Jones o la belleza de esta noruega impresionante que deshace mis ojos.

Pero como ya te he contado, nada permanece, el tiempo pasa y todo cambia en su continuo trajín. Anita Hegerland ya no es aquella frágil y hermosa compañera de Mike Oldfield. Envejecemos, y llenamos de responsabilidades nuestra mochila, un peso que impide que nuestros sueños se mantengan en el aire de la imaginación.

En este último vídeo podemos ver a Noah, uno de los hijos de Mike Oldfield, junto a su madre, Anita, la increíble rubia del vídeo anterior. El tiempo pasa, nos da momentos para percibir la gloria, pero no se detiene… En todo caso, se perpetúa, en los recuerdos y en quienes quedan detrás de nosotros.

Lo dicho, vive tu momento, no tendrás más oportunidades ni más focos deslumbrándote.

Etiquetas de Technorati: , ,