Hoy cumplo 44 años y he de confesaros que aún estoy comenzando el camino, sigo sorprendiéndome de lo poco que sé y de cuantos errores cometo. Aún estoy aprendiendo a soñar, a servir, a amar…, y doy gracias a los viejos y a los  nuevos amigos y amigas por permitirme mejorar y por perdonar mis faltas.

Los años arrugan la piel,

pero renunciar al entusiasmo

arruga el alma

 

 

Gracias a la Vida que me ha dado tanto
me dio dos luceros que cuando los abro
perfecto distingo lo negro del blanco
y en el alto cielo su fondo estrellado
y en las multitudes a quien yo amo.

 

Gracias a la Vida que me ha dado tanto
me dio el corazón que agita su marco
cuando miro el fruto del cerebro humano,
cuando miro el bueno tan lejos del malo,
cuando miro el fondo de tus ojos claros.

 

Gracias a la Vida