Esta, la nuestra, es probablemente la primera generación en la Historia que no se está haciendo cargo del bienestar de las generaciones que vendrán tras ella.

“Si los niños pierden el derecho a usar la ciudad, la ciudad pierde, a su vez, a los niños…

Ahora los niños no tienen a su disposición un espacio urbano que les permita el juego y esto se compensa comprándoles muchos objetos. Antes los niños estaban sujetos a la hora de estar en la calle a unas serie de normas espaciales, temporales y sociales, pero esas normas sustituían a la contante supervisión de los adultos. La ciudad contemporánea ofrece a los niños espacios especializados para su juego pero estos lugares no permiten el desarrollo de habilidades sociales que antes el niño conseguía por su cuenta…

…Nuestros antecesores, padres y abuelos, dedicaron su vida a un bienestar futuro, esperaban que sus hijos y nietos vivieran mejor. Y lo consiguieron y nosotros tenemos que agradecérselo. Su herencia fue casi diez años más de expectativa de vida y bienes de consumo y bienestar.

Nosotros estamos, hoy, tirando conscientemente esta riqueza. Una reciente investigación afirma que todos los ciudadanos europeos estamos perdiendo nueve meses de esperanza de vida a causa de la contaminación. Otro estudio más reciente dice que nuestra generación esta invirtiendo la constante histórica que hasta ahora señalaba que cada nueva generación mejoraba en calidad de vida a la anterior. Esto es una vergüenza y frente a estos datos debiéramos parar, reflexionar y hacer algo …”

Francesco Tonucci

Visto en: Dicky del Hoyo