Con el paso de los años, según vamos creciendo, perdemos algunas cualidades innatas, aunque sería más preciso decir que se atrofian. Una de esas cualidades que se desvanecen y corrompen es la capacidad de distinguir a la gente buena entre las personas que observamos.

¿No os ha pasado que al conocer a alguien por primera vez te haces una idea sobre si es o no una persona buena?, quizás no, porque lo cierto es que a veces pregunto a alguien cercano sobre la impresión que le ha causado esa persona recién conocida y no es capaz de formalizar una idea, ni siquiera ha llegado a fijarse en los detalles necesarios para  pensar en ello.

Todos contamos con la capacidad de identificar si hay o no hay bondad en las personas, y esa capacidad es transmitida genéticamente, "nace de una adaptación biológica primitiva en la que se basa el pensamiento moral". Al menos eso es lo que se desprende de un reciente estudio publicado en Nature.

Pensamos que los bebes no son capaces de formarse un juicio sobre cómo son las personas que perciben en su entorno. Pero lo cierto es que los bebes se fijan mucho en como funcionan las relaciones que otras personas establecen entre si, eso es lo que demuestra el informe publicado en Nature. Y no sólo analizan ese comportamiento, sino que tienen claro a quienes escoger, construyen una idea comparativa sobre quienes actúan de una manera bondadosa y de quienes no. Según ese estudio los bebes a la hora de seleccionar escogen a las personas que ayudan a otros. Los autores del estudio apuntan que “la capacidad de evaluar a otros es esencial en la navegación social

Resulta curioso como con los años se pierde esa capacidad. Me gusta el término que los científicos han utilizado, "navegación social". Conozco muchas personas que eligen mal, personas que están con aquellas personas que los bebes del estudio anterior hubieran rechazado. Así que navegan mal, perdidos o muy lejos del camino que anhelan. Nos debe de pasar a todos, en una u otra medida, no temas.

¿Por qué no detectamos inmediatamente a la gente mala?, perdón, mejor será decir no-tan-beuna: Es posible que la capacidad no se pierda, sino que se confunda. Con la edad todos nos hacemos unos expertos en el disimulo, y actuamos conforme dictan los convenios sociales para aparentar ser alguien más o menos normal. También nos hacemos unos actores teatrales y prestidigitadores, confundiendo a quien nos observa con nuestras argucias y carantoñas, con nuestra "clase" y nuestro "verbo". Todo con tal de aparentar ser una persona en la que otros puedan confiar, o cuando menos aparecer como sujetos normales.

La capacidad sigue ahí, confundida y neutralizada por el despliegue de sistemas defensivos que usan los no-tan-buenos, bueno, realmente que usamos todos para ser aceptados.

He de confesaros que en mi caso debo de venir "de serie" con contramedidas que despejan las argucias de los no-tan-buenos y les muestran tal y como son, con algunos fallos o demoras en el tiempo, mi capacidad no es infalible. Debe de ser una habilidad especial, como la que también creo que tienen algunos animales. Mis ojos y mi corazón se abren ante quienes dedican su vida a los demás, ante "los solidarios" y ante la gente sencilla que día a día sabe mantener un sonrisa por muy mal que lo estén pasando por dentro.

Que pena que no podamos rodearnos SOLO de gente así… o al menos de personas que quieran ser no-tan-malas.