imageMientras su hotel permanece cerrado por reformas hasta octubre, los empleados del Hotel Villa Magna Park Hyatt, uno de los más lujosos de Madrid, prestan sus servicios de cinco estrellas en una residencia de ancianos.

La dirección del hotel ha diseñado el "Plan Pause" por el cual varias ONGs se beneficiarán del trabajo especializado de sus empleados. Ya comenzaron entregando todo el mobiliario, menaje, ropa de cama y objetos de decoración que se sustituirían en la reforma del hotel a varias ONG e instituciones sociales.

Desde primera hora de la mañana, empleados de todos los departamentos del hotel se desplazaron a la residencia y desarrollaron diferentes tareas, en colaboración con la ONG Cooperación Internacional, para que los residentes pudieran disfrutar por un día de un servicio "5 estrellas Gran Lujo", según el director de personas y organización del hotel, Antonio Méndez. Además de atender a los residentes, los trabajadores del hotel organizaron  actividades lúdicas para los mayores para lograr una jornada image"diferente y divertida".

Méndez calificó esta iniciativa como una "gran oportunidad" para que los trabajadores pudiesen volver a ejercer su profesión tras más de seis meses con el hotel cerrado… y que los empleados del hotel aprendiesen como se atiende a "clientes tan especiales", como por ejemplo, personas que sufren la enfermedad del Alzheimer.

Fuente de la noticia: EuropaPress 

Enhorabuena!!

Noticias como esta nos dan dos valiosos motivos de esperanza: Primero porque se va rompiendo con el dicho "las buenas noticias no son noticia", y  cada día estos contenidos positivos ocupan más espacios en los medios de comunicación e Internet; y el segundo motivo es comprobar que las empresas han descubierto que el mayor beneficio de su actividad proviene de sus personas, es decir, de sus empleados. Es una demostración de que "se es empresa" aunque un hotel, oficina o fábrica esté parada. Una empresa responsable ha de saber gestionar los sentimientos de sus profesionales y según dice Ovidio Peñalver: “uno no puede ser mejor líder que persona” y hasta un 20% de nuestros resultados pueden verse alterados en función de la emocionalidad colectiva de nuestra empresa.

Nuevos vientos llegan a las empresas, conscientes también de que el mejor marketing es aquel que no tiene porque asociarse directamente con los productos o servicios que presta sino con la imagen de "honestidad y buenas prácticas" que muestran hacia los problemas que preocupan a la sociedad. El consumidor está inundado de ofertas y ahora quiere diferenciarlas también según sus criterios éticos. Cada día el consumidor tiene más claro que "quiere ser parte de las soluciones y no parte de los problemas".

En el caso que cuenta Antonio Méndez, del Hotel Villa Magna, se agradece que vayan aún más lejos del marketing. Del voluntariado, como vocación personal, se está pasando a una conciencia colectiva que, por primera vez en la historia, motiva a las empresas a implicarse en proyectos sociales y medioambientales como mecanismo para canalizar el deseo creciente de sus empleados, y de las propias empresas, de "sentirse útiles" para el conjunto de la sociedad.