Vivir es seguir aprendiendo cada día un poco más. Mientras aprendemos, nos vamos construyendo, …al enfrentarnos con el dolor, con los fracasos, con los éxitos, con las debilidades… Pero ese aprendizaje debe invadirnos por dentro y salir hacia afuera, sin perder nunca de vista que cuanto recibimos es cuanto a la vez damos. Nuestra referencia debe de ser el amor a los demás, próximos o lejanos, como dice este conocido poema. ‘Llega el Alba’, de Kara Di Giovanna:


LLEGA EL ALBA
……..Y aprendes la sutil diferencia
entre estrechar una mano y encadenar un alma.
Y aprendes que amor no es apoyo,
ni compañía seguridad.

Y empiezas a aprender
que los besos no son contratos,
ni los regalos promesas.
Y empiezas a aceptar tus derrotas
con la cabeza en alto y la vista adelante.
Con la gracia de una mujer o un hombre,
no con la pena de un niño.

Y aprendes a construir todas tus sendas en el hoy,
porque el terreno de mañana es
demasiado inseguro para los planes.
Y los futuros tienden a caer
en pleno vuelo.

Al cabo de un tiempo aprendes
que hasta el sol quema, si pides demasiado.
Y así plantas tu propio jardín,
y decoras tu propia alma,
en vez de esperar que alguien te traiga flores.

Y aprendes
que en verdad puedes resistir,
que en verdad eres fuerte.
Y en verdad vales,
y aprendes…
y aprendes…
Con cada fracaso,
aprendes.

Hay tanta gente que se pasa toda su vida enfadad@ con el mundo, con el destino, con todo lo que se pone por delante, preguntándose siempre ¿por qué a mi?…

Necesitan descubrir la alegría por las cosas sencillas, y mirarlo todo desde otra perspectiva.

PUEDES tomar las riendas de tu vida, así que HAZLO ya.

Einstein decía que hay dos maneras de vivir la vida: una, como si nada fuese un milagro, la otra como si todo lo fuera.

(gracias Heaven por esta aportación)