(Contribución de Heaven)

Quién lo diría hace un siglo, pero nuestra sociedad ha madurado mucho, tanto como para afrontar situaciones que hasta hace poco eran impensables, como la homosexualidad, pero todavía nos falta ser más tolerantes con los trastornos mentales. Hay una mayoría que todavía no sabemos como comprender y ayudar sin prejuicios a estas personas. Las enfermedades mentales afectan a un 20% de la población.

Esquizofrenia de occidenteUna de las más graves es la esquizofrenia, según la Organización Mundial de la Salud la padecen el 1% de la población mundial, pero la cifra es mayor puesto que hay aún muchos pacientes sin diagnosticar.

La esquizofrenia surge de repente, sin avisar, y sus manifestaciones no siempre suelen ser violentas, y cuando lo son, la mayoría se dirige es hacia ellos mismos. Los medios de comunicación justifican los actos de algunos asesinos con la enajenación de una supuesta enfermedad mental, cuando en realidad, como en el reciente caso de Austria, esas personas, (por llamarlas de alguna manera), son totalmente responsables de sus actos.

La esquizofrenia carga con un estigma de acusaciones, cuando la mayoría de las personas que la padecen nunca han agredido a nadie. Sin embargo si es cierto que en todos los casos la enfermedad les impide pensar con claridad, relacionarse con los demás, tomar decisiones etc… Pero no hay que "agachar la cabeza", hay que plantarle cara a esta enfermedad, tienen que aprender a ver la vida con optimismo y cumplir rigurosamente el tratamiento para tener buena calidad de vida.

Para poder ayudarles tenemos que respetarles y ponernos un poco en su lugar para poder comprender el sufrimiento que están pasando, pero sin intentar seguirles la corriente cuando aparecen las crisis de alucinaciones. Cuidar a estas personas a veces es agotador y frustrante, por eso la familia juega un importante papel, y sin el apoyo de esta los síntomas se pueden agravar.

Hay grandes genios que han sufrido esta enfermedad como el Nobel de economía John Nash, o como el gran músico de jazz Tom Harrell, y que gracias a la medicación pueden concentrarse y llevar una vida casi normal. ¿Recuerdas la película "Una Mente Maravillosa" (A Beautiful Mind)?, en ella se relatan las vivencias de John Nash interpretadas por Rusell Crowe.

Leyendo un poco acerca de la vida de Tom Harrel, me doy cuenta de la importancia que tiene la sociedad para integrar a estas personas. El mismo Tom dice tener miedo a equivocarse por mirar a alguien de forma inadecuada. Así que si no miramos "raro" a ninguna persona que tiene una discapacidad física o un problema de hepatitis, tampoco deberíamos de hacerlo con las personas con problemas mentales.

Muchas de estas personas logran encontrar una salida con mucho esfuerzo, mientras que otros muchos que no la padecemos, aún seguimos buscando esa salida.

"Confusión" será mi epitafio,
al tiempo que me arrastro por un camino
roto y destrozado
y, si lo hacemos,
podremos todos sentarnos y reírnos.
Pero me temo que mañana estaré llorando,
sí, me temo que mañana estaré llorando.

Peter Sinfield, "Epitaph", 1969

Gracias Heaven por esta contribución