Hoy es el aniversario de la muerte de una mujer enjuta y símbolo de todos los que viven al servicio de los demás, de los que ayudan sin juzgar; un ejemplo de generosidad, amor y humildad.

Esta débil mujer tenía la fórmula magistral para acabar con la violencia. Decía que hay que reducir las ambiciones que generan egoísmos y estos finalmente odio; que debemos cambiar la depredación consumista y el ansia de poder por una vida sencilla. Porque si reducimos nuestras necesidades fortalecemos nuestra felicidad. Pocas necesidades, honestidad y hacer felices a los demás:

"En la vida sólo hay que necesitar tener un hogar, y nada más; y dentro del hogar hay que dar y enseñar amor a nuestros hijos"

Da igual que seas pobre o rico, seremos felices cuando aceptemos lo que somos, obtengamos satisfacción de nuestros honestos actos y dediquemos parte de nuestra vida a quienes reclaman una oportunidad.

“Quien no vive para servir no sirve para vivir”

"Necesitamos vivir con más sencillez para que otros puedan simplemente vivir"

Vivimos con una actividad acelerada, llena de metas, normas, formalismos, falta de tiempo y repleta de objetos inservibles que secuestran nuestra libertad y acaban poseyéndonos a nosotros.

Esta entrada del blog es un sincero homenaje a una mujer sencilla que fue capaz de sembrar una semilla que se ha reproducido por todo el mundo. Una mujer que hizo cosas simples pero llenas de amor, sin artificios, tan sólo mirando a los ojos y escuchando, sonriendo, cogiendo las manos hambrientas de atención, acariciando los surcos que han dejado en la piel los años vencidos por la soledad y el abandono.


Madre Teresa de Calcuta
1910-1997

"La mayor enfermedad hoy día no es la lepra ni la tuberculosis sino mas bien el sentirse no querido, no cuidado y abandonado por todos. El mayor mal es la falta de amor y caridad, la terrible indiferencia hacia nuestro vecino que vive al lado de la calle, asaltado por la explotación, corrupción, pobreza y enfermedad."