José Agustín Goytisolo

Poeta español, (1928 – 1999) que traslado a sus escritos el desequilibrio entre lo que uno vive y lo que uno aspira a encontrar en la vida. Su juventud quedó marcada tras la muerte de su madre Julia en un bombardeo durante la Guerra Civil Española. Luchó con sus palabras contra la dictadura de Franco. De él queda un recuerdo universal con este poema dedicado a su madre perdida y a su hija, a quien puso el mismo nombre.

Palabras para Julia es un poema profundo, musicado por Paco Ibañez, que te hace percibir una inmensa tristeza, por quién la relata, trasmitiendo una voluntad de esperanza, y por quién necesita de estas palabras para levantar su ánimo. Como no podía ser de otro modo, en 1999, Goytisolo se suicido arrojándose desde el balcón de su casa.

Os dejo dos versiones del mismo poema, más o menos profundas pero tristes y … (pon tu los sentimientos que te despiertan)

Versión en la voz de Liliana Herrero y la original de Paco Ibañez, cantada en París en 1969.

 

Palabras para Julia

Tú no puedes volver atrás
porque la vida ya te empuja
como un aullido interminable,
hija mía es mejor vivir con la alegría de los hombres
que llorar ante el muro ciego.

Te sentirás acorralada,
te sentirás perdida o sola,
tal vez querrás no haber nacido,
yo se muy bien que te dirán que la vida no tiene objeto
que es un asunto desgraciado,
entonces siempre acuérdate de lo que un día yo escribí
pensando en ti
como ahora pienso.

Un hombre solo, una mujer
así tomados de uno en uno
son como polvo, no son nada,
pero yo cuando te hablo a ti
cuando te escribo estas palabras
pienso también en otros hombres,
tu destino está en los demás,
tu futuro es tu propia vida,
tu dignidad es la de todos,
entonces siempre acuérdate de lo que un día yo escribí
pensando en ti
como ahora pienso.

Nunca te entregues ni te apartes
junto al camino,
nunca digas no puedo más y aquí me quedo
,
la vida es bella
tú verás como a pesar de los pesares
tendrás amor
tendrás amigos.

Por lo demás no hay elección
y este mundo tal como es será todo tu patrimonio,
perdóname no sé decirte nada más,
pero tú comprende que yo aún estoy en el camino,
y siempre siempre acuérdate de lo que un día yo escribí
pensando en ti
como ahora pienso.