clip_image002Tres piedras colocadas en el suelo, entre las que se hace un fuego con leña y sobre las que se colocan las ollas con los alimentos. En la misma habitación en la que se duerme o se vive. En algunas zonas rurales de Bolivia y Perú, las viviendas no tienen un espacio destinado a la cocina, por lo que se prepara la comida en fuegos que se encienden dentro de las casas. Esto genera gran cantidad de humos, obliga a las mujeres a estar en cuclillas, una postura muy incómoda que les provoca problemas de espalda, y genera un consumo muy alto e ineficiente de leña. Asimismo, la proximidad y desprotección del fuego causan graves quemaduras, en especial a los niños.

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Desde Prosalus dan respuesta a este problema a través de cocinas mejoradas: junto a organizaciones locales peruanas y bolivianas, y con la colaboración de los beneficiarios, habilitan pequeños cuartos, si es que las viviendas no los tienen, y construyen, con materiales locales, estructuras en altura para las cocinas, incluidas chimeneas que aseguren la salida de humos de la vivienda.

De esta manera se logra:

  • Reducir la emisión de humo en el interior de la vivienda, evitándose afecciones respiratorias y oculares y las quemaduras en niños.
  • Disminuir el consumo de leña, con los consiguientes beneficios para el medio ambiente.
  • Ahorrar tiempo en la preparación de comidas, lo que da la posibilidad a las mujeres de dedicarse a otras actividades como la formación o el tiempo libre, saliendo del ámbito privado para saltar al público.
  • Implicar a los hombres en el ámbito privado, al sentirse cómodos en las nuevas cocinas y comprometidos en su construcción y uso.