Llegan días de fiesta, alegría, celebraciones, de compartir con nuestras familias las fiestas de navidad y año nuevo , esperadas para unos, no tanto para otros, por la falta de algún ser querido. El hecho, es estar en unión celebrando con nuestras familias las ansiadas fiestas de navidad y algo que no falta en estos días, es llenar nuestras mesas con toda clase de suculentos manjares, cuantos más mejor, seguramente nuestros estómagos no asimilen tanta cantidad y acaben en la basura.

Hagamos una reflexión:

Según Unicef  la mortalidad infantil se ha reducido en el mundo, desde  1990 hasta la fecha, ya que cada vez más niños y niñas tienen acceso a vacunas, mosquiteras y atención médica.  Las dos causas principales de mortalidad de menores de cinco años son la neumonía y la diarrea, debidas principalmente a la falta de acceso al agua potable y a una alimentación adecuada en un entorno degradado.

Lo que me conmueve, es ver como hay niños en diferentes partes del mundo: República Dominicana, Perú, Managua, Camboya, Bangladesh y un largo etc., que viven y trabajan en los basureros-vertederos, recogiendo basuras para poder sobrevivir y alimentarse. De esta forma, llegan a ser parte de ese tanto por ciento que aunque malnutrido disminuye la mortalidad infantil.

Están expuestos a toda clase de enfermedades, por inhalación de gases que se acumulan en las montañas de desperdicios, por cortes, pinchazos y enfermedades de cualquier tipo al estar totalmente expuestos. Muchas veces tal como entra el camión al vertedero, corren detrás y se lanzan sobre la lluvia de basura que cae, para ser los primeros y así llevarse el mejor botín ,sin tener en cuenta que en cualquier momento, pueden ser aplastados por estos camiones. Es un claro ejemplo de la degradación en la que viven muchos niños , la lucha por abrirse paso y subsistir a cualquier precio.

Pobres en la Basura