África no es un continente enfermo, roto o peligroso. África es esperanza, crecimiento, alegría, futuro. África es vida y una cuestión debida, de nuestra deuda con este continente y sus contenidos, sus gentes.

 

 

África no vive envuelta en interminables guerras ni su población se ve diezmada por enormes epidemias. África no es hambre, no es miseria. Pongamos en positivo a las gentes de África.