A veces nos sorprende la cantidad (inmensa) de personas que sigue a ídolos de barro, a fantoches de la prensa rosa; o no terminamos de creernos que sea trending topic el lolailo en lugar del Cuerno de África.

Raras veces, a mi acaba de pasar, nos damos cuenta de que detrás de las noticias positivas, de un artículo sobre la conservación de los bosques, en la preparación de un comedor social, en Twitter, en la calle repartiendo pasquines, en… hay multitud de gente que está entregando buena parte de su vida para crear esperanzas y protección a quienes las han perdido…