Cada día asistimos al homicidio de miles de personas, «pobres de oportunidades». Consentimos su muerte, al no convertir, detener o asesinar a los usureros que acaparan, defraudan y roban la riqueza social común.

¿Es una incitación o apología de la violencia?… No sé, quizás la manera más práctica y realista de acabar con la pobreza es erradicar la riqueza.

¿Cuál es nuestro papel en esta trama de homicidios e injusticia social?.

En, Filipinas, un país recientemente asolado por una catástrofe climática, dónde millones de personas están desamparadas, tan sólo 4 familias tienen el 80% de la riqueza del país.

Unas 300 personas en el mundo, las que caben en un avión comercial, tienen la misma riqueza que tres mil millones de personas.

Todas las empresas del IBEX 35 de la Bolsa de Madrid, incluidas las entidades bancarias, tienen más de un corresponsal en paraísos fiscales para derivar, blanquear y proteger el dinero que sus clientes de “banca privada” defraudan a la sociedad civil.

Las inversiones en fondos de inversión basados en materia prima causan la muerte de millones de personas pobres que dejan de acceder al mercado local de alimentos.

Cada día millones de personas son esclavos de la especulación de su mano de obra, enriqueciendo a intermediarios del mercado globalizado.

Necesitas algún dato más… te será fácil encontrarlo.