sb10062327k-001Desde hace años a todos los que nos quieren vender algo se les llena la boca con el marketing “eco” y “sostenible”.

Lo eco está cada día más de moda, y los restaurantes sostenibles pronto van a llamar tu atención. Conviene que agudices tu sentidos antes de acudir al reclamo de un “restaurante sostenible”.

 

¿Qué criterios debe cumplir un restaurante sostenible?

 

1) No ofrecen ingredientes que han viajado medio mundo para llegar a la mesa. Tampoco los conservan más allá del tiempo que dictan las buenas prácticas.

2) Minimizan el uso de recursos (agua, energía) o los reutilizan. Su huella de CO2 está en la carta y tratan de compensarla.

3) Ofertan productos cercanos, de temporada y rechazan la pesca, agricultura o ganadería industrial.

4) No dan servicio a la opulencia y la vanidad.

5) Compran directamente al pequeño productor ecológico, al cual visitan y sostienen.

6) Sus platos y cartas son muestra de la biodiversidad y tradición culinaria de su región, con los beneficios de adaptación a su clima y estacionalidad.

7) Dan información a sus clientes para seguir una dieta sana y comprometida con el medio ambiente y la justicia social.

8) Las “sobras elaboradas” se ofrecen a quien no terminó de consumirlas.

9) Su carta de platos, vinos, aceites y aguas no pretenden impresionar el ego del cliente, sino su paladar.

10) Facilitan la accesibilidad del cliente y el favorecen planes de acceso al trabajo a personas con discapacidad