880214f4-6306-11e3-b9a0-22000ab828e0-original

La innovación social tiene un papel protagonista en la transformación y adaptación de las empresas a la Era del Conocimiento, la globalización de ideas y el desarrollo de las competencias de sus empleados. Las empresas son como un trastero lleno de objetos, algunos pocos útiles, telarañas y procesos heredados. Independientemente de su tamaño u orientación, ya sean pequeñas, medianas o grandes, sin excluir como es obvio a las asociaciones u ONGs, en todas las empresas existen una maraña de problemas, frenos e incapacidades para desarrollar procesos de cambio, crecimiento o supervivencia.

En la raíz de todas las cualidades que se muestran en la imagen superior hay un elemento común: El papel que juegan las personas, ya sean responsables de grupos de trabajo, miembros de éstos o unidades funcionales.

La innovación social, apoyada en técnicas sociales, coaching y herramientas tecnológicas facilita la creación de entornos de colaboración en red. Conectando  a las personas con los grupos, con la información, los procesos y las organizaciones. Para que las personas sean actores de su propia transformación.

Algunas de las claves de este proceso son:

• Implicar a tus colaboradores en metas participativas
• Crear plataformas para el trabajo grupal y la gestión del conocimiento
• Conectar con tus clientes e incorporarlos al proceso generador de cambios
de tu organización
• Establecer estrategias de comunicación social

En la economía real, conectada con el cliente, aún no existen empresas exentas de personas, salvo en los paraísos fiscales. Tampoco conozco empresas de éxito que desaprovechen el talento diferencial de las personas que se comprometen entorno a objetivos comunes.