Madre joven deja a su bebé recién nacido a asuntos sociales, padre de breve encuentro, ambos artistas jóvenes, inseguros e inmaduros…

Qué tendrá esta escena que siempre me pone los pelos de punta, momento en el que madre descubre a su hijo, mendigo que tiene la oportunidad de dirigir una orquesta y una obra compuesta por él. Y el padre, encuentra a la madre y al hijo… ¿será la música, será el amor? Amor y música, esperanza y luz, todo en uno.

Reflexión: La música es como el amor verdadero… Ese que viene de lo más profundo del ser y permanece traspasando incluso el tiempo. La música está en todas partes, sólo hay que saber escucharla… el amor, también.

 

Escena final de August Rush, música de Mark Mancina